Las creencias son una fuerza muy poderosa dentro de nuestra conducta. Henry Ford dijo  “Tanto si crees que puedes, como si crees que no, tienes razón”

Algunas creencias comunes pudieran ser “Ya es demasiado tarde”, “De todos modos ya no puedo hacer nada”, “Yo no me veo asistiendo en esa universidad porque es muy cara”, este tipo de creencia es lo que llamamos creencia limitante, pues te limita el aprovechamiento integral de los recursos que tienes frente a ti.

Una buena parte de las creencias las adquirimos desde pequeños entre los 0 a los 7 u 8 años de edad. Se grabaron en nuestra amígdala (especializada en procesar nuestras emociones).  La amígdala entonces guarda los recuerdos que más impacto emocional tuvieron en nuestra vida.  Nuestros traumas o momentos más felices quedan registrados en nuestro cerebro como queda la programación en una computadora. Esta parte del cerebro es una especie de depósito de la memoria emocional. Es lo que llamamos “El tanque emocional”.

Cuando crecemos, frente a nosotros tenemos la oportunidad de hacer elecciones ante más opciones que cuando éramos niños. Y una de las elecciones más importantes en nuestra vida, es la de decidir lo que haremos hoy para construir nuestro futuro. La segunda es lo que haremos con esa información que nos fue depositada, la cual nos impulsará o nos limitará.

Es en este tiempo del año en que los jóvenes de “high school” inician la búsqueda de la universidad en donde continuarán sus estudios, y también es cuando algunos decidieron no continuar con sus estudios por causa de las creencias limitantes.

Cuando tengas frente a ti la oportunidad de visitar una buena universidad como posibilidad  para estudiar ahí, y un pensamiento negativo salte a tu cerebro y recorra tu cuerpo paralizando, hazte las siguientes preguntas:

1.- ¿Es realmente 100% cierta esta creencia?
2.-¿Cuál será la consecuencia a largo plazo al dejarme guiar por esta creencia?
3.-¿Qué sería de mi vida sin esta creencia?

Amigo que me lees, atrévete a soñar y creer que tu eres capaz de cumplir tu sueños.

Tú haces la diferencia entre soñar y cumplir tus sueños.  Cuando se nos presenta un reto, una de las primeras reacciones es encontrar todos los motivos del porqué no podemos conquistarlo.  Entonces culpamos a las circunstancias, a nuestros padres, al gobierno, etc.

Pero si en realidad quieres cumplir tus sueños, créeme, estás en el lugar correcto. Te encuentras en el país de las oportunidades y debes luchar por lo que quieres.

Aquí te dejo 5 pasos para eliminar creencias limitantes en tu vida y disfrutar de un presente que te provea un futuro de gran éxito.

1.- Visualízate ¿En donde quieres estar en 10 años, quieres ganar mucho dinero? ¿cuanto?. ¿Quieres tener una empresa? ¿quieres trabajar para una empresa en particular? Escribe con detalle lo que quieres lograr, porque cuando lo escribes es como saber en dónde está la meta a la que te diriges y entonces puedes empezar a trazar la ruta y planear tu viaje.

2.- Enfócate. ¡¡El enfoque puede ser mágico!! Quizá tu papá quiere que sea abogado como él y tu mamá sueña con que seas pediatra, pero, ¿cuál es TU enfoque?  El enfoque te permite ver las oportunidades que antes no eras capaz de ver. Cuando quieres comprar un carro, y decides comprar un deportivo rojo, ¡¡mágicamente ves deportivos rojos por todos lados!!  Antes no los notabas, pero ahora tu enfoque está en aquel carro que quieres para tí. Si estás enfocado en tu sueño te será más fácil detectar las oportunidades que tienes delante de tí para lograrlo.

3.- Compromiso Muchos somos casi expertos en prometer algo que después no cumplimos. Decimos que iremos al gimnasio, vamos dos días y lo pagamos un año sin volvernos a parar en el. Decimos, ahora si voy a estudiar con tiempo y prepararme para los exámenes, y nuevamente terminamos una noche antes bajando la corte celestial para que nos ilumine sobre lo que no estudiamos. Para lograr aquello que decimos, aquello que queremos se requiere de nuestro compromiso y no el de tu papá o tu mamá.  Es “tu compromiso personal” con “tu sueño”, “tu meta”.

4.- Trabaja- Trabaja en tí; en tus disciplinas- la forma de alimentarte, de moverte para estar en el momento adecuado y con la gente clave. Recuerda, el éxito no se busca, ¡¡el éxito se atrae!! ¿Cómo?  Con disciplina y buenos hábitos.

5.- Recuerda la última vez que actuaste haciendo a un lado una creencia que te limitaba – Recordar nuestras victorias nos da el ánimo para escoger nuestras batallas y buscar el triunfo nuevamente.

Escribe la frase que te repetiste cuando lograste algo que parecía imposible. Escribe frases positivas que te recuerde el potencial que llevas dentro.

Recuerda que una creencia limitante, te limita hasta el momento en que la enfrentas en la cara y le dejas saber que ya no tiene fuerza sobre de ti.

Felicidades, ¡¡ahora estás rumbo a tu meta!!


Cristina Morett


Presidente y fundadora, Transforma Coaching
619.621.7613 | cristy@transforma-coachingsd.com | www.transforma-coachings

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